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¿Cómo afecta tu estado emocional a tu rendimiento?

Tus emociones influyen en tu productividad.





La ansiedad por intentar ocupar el tiempo disponible, sentir al final del día que tuviste una jornada constructiva, todas estas cosas afectan tu estado emocional. El desafío es que logres la “acción sin tensión”.


Así lo sugiere la coach ejecutiva Beatriz Blasco, experta en productividad personal. Si bien tu estado emocional influye en tu rendimiento es muy probable que durante el día de vértigo laboral y exigencias no seas consciente de las emociones que predominan en vos.

Muchas de tus jornadas son una catarata de cosas pendientes. No sabes ni por donde comenzar ni cómo seguir.  Y cuando te vas a acostar es factible que tengas la sensación de “podría haber hecho más cosas”. Y tras ello es probable que te sientas frustrado.


Queres que el día tenga más horas y en medio de toda esa vorágine, pretendes hacer más de lo que hacés y rogás que llegue el día que te permita realizar trámites pendientes, entre otras cosas.


Pero también querés hacerte de un espacio para ir al médico, disfrutar una cena con amigos, ir al gimnasio o practicar algún deporte. Momentos claves para llevar una vida saludable.

Beatriz Blasco siempre dice: no son las horas que estás trabajando, sino la calidad de tu estado y tu atención en esas horas en las que estás trabajando.


Es una grave equivocación no parar por falta de tiempo. La sensación de poco tiempo es uno de los principales motivos de insatisfacción personal. Sentir que te falta espacio en tu agenda para hacer las cosas que te gustan genera mal humor.


Es un grave error también trabajar más horas y más días para finalizar lo que querés porque tu estado emocional empeora por cada hora que pasas trabajando sin ganas.

“Es más importante descansar y tener energía que seguir trabajando”, afirma Blasco.


Productividad y emociones

“Todos sentimos emociones, hasta las personas que piensan que son frías y calculadoras. Otra cosa es ser consciente o no de ellas”, sostiene la especialista en productividad personal.

Las emociones son una pieza fundamental para la adaptación y celebración del objetivo alcanzado. “Nos traen información para que demos una respuesta adecuada a las circunstancias, y saber escucharlas te ayuda a utilizarlas a tu favor”, explica Blasco.

“La habilidad de manejar tu estado emocional es muy positiva. Es decir, conocerte para saber qué te ayuda en cada momento a sostener tu estado emocional o a cambiarlo mediante acciones concretas (caminar, ejercicio, meditación, afirmaciones…)”, agregó.

Rendimiento y ciclos

Lo que hay que tener en cuenta es que la productividad de cada uno, al igual que el rendimiento es “cíclico”. Las energías no siempre van a estar en su punto máximo, hay momentos en los que hay que recargar pilas.

“Tampoco puedes ser productivo solo a base de fuerza de voluntad, tensión, esfuerzo y autoexigencia, porque llegarás a un punto de agotamiento extremo que se manifestará también en tu cuerpo”, advierte Blasco.

Muchas veces nos preguntamos ¿Por qué me enfermo en vacaciones”. Eso tiene que ver con que la persona estaba muy estresada y no respetó los denominados “ciclos”.  Hay que observar la naturaleza y descansar durante el año rutinario.

“Estoy segura de que has experimentado tu mejor rendimiento en momentos en los que en tu mente había claridad, calma y foco. Esos instantes en los que te permites estar presente con la atención a la acción y no hay juicio, ni preocupación en tu mente”, dice Blasco.

Cuando uno encuentra su mejor estado emocional, es donde renace la creatividad y el disfrute es mayor.


Cómo armonizar productividad y emociones

“Para equilibrar tu productividad y tus emociones te recomiendo que establezcas lo que yo llamo una planificación base. Recoge en esa planificación base los compromisos que vas a adquirir contigo mismo para realizar esas actividades que te cargan de energía y te dan vitalidad”, explica la experta.

En ese sentido Blasco recomienda lo siguiente: “Haz una lista de los proyectos que no vas poner en marcha en el próximo mes y dejarás para más adelante. Hazte consciente de cuál es tu momento presente y qué cosas son verdaderamente importantes para ti ahora. Determina de antemano qué días vas a descansar y qué días vas a dirigir tu atención hacia las acciones que más contribuyen a tus objetivos profesionales y personales”.

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